Atlas del intervalo · Lámina 020

La Torre de los Vientos.


James Stuarty Nicholas Revett, 1762. Atenas levantó una torre para medir el viento: producir exige infraestructura propia.

Vista grabada de la Torre de los Vientos de Atenas, octogonal y medio enterrada, con la Acrópolis al fondo y paseantes en primer plano.
James Stuarty Nicholas Revett, La Torre de los Vientos, 1762
Jesús Ripa
Ficha, historia y lectura deJesús RipaTecnólogo humanista

Historia

Es la lámina que abre el capítulo de The Antiquities of Athens dedicado a la Torre de los Vientos. Stuart y Revett no la dibujaron como ruina aislada, sino dentro de la ciudad que encontraron a mediados del siglo XVIII, la Atenas otomana.

La torre octogonal aparece medio enterrada entre casas de tejas y muros, con la Acrópolis amurallada al fondo. Se ve parte del friso con los relieves de los vientos, y la puerta queda tan baja que una figura parece entrar por debajo del nivel de la calle. En primer plano, mujeres con velo, un niño y un jinete; junto a la torre, otros personajes. La escena es a la vez un documento arqueológico y un retrato de la vida que había crecido alrededor del monumento. Construida en época helenística, la torre medía el tiempo con relojes de sol y una clepsidra, y el viento con una veleta.

Desde el intervalo, a la era pre-singularidad

Cómo lo veo en el presente

Atenas levantó una torre para medir su propio viento y su propio tiempo. Era un instrumento público, y estaba en su plaza. Siglos después, la lámina la muestra medio enterrada: el instrumento seguía allí, pero la ciudad había dejado de usarlo.

El artículo sobre Arthur Mensch plantea la misma cuestión en otro registro. Mistral existe, y su existencia sirve de argumento: Europa puede producir esta tecnología, y no solo comprarla. Pero el propio texto señala lo que no controla. Su nube funciona con chips de Nvidia, y la distancia de escala con los laboratorios americanos es de dos órdenes de magnitud.

Una torre propia no basta si el mecanismo que la mueve es ajeno. Tampoco basta tenerla si se deja enterrar. Producir exige infraestructura propia y la decisión sostenida de mantenerla en uso. Medir el viento propio exige torre propia.

Del pensamiento a la estructura

Aquí pienso en abierto; Cortex ejecuta. Cuando una empresa necesita aplicar este criterio — gobernar la IA que ya usa, decidir con inteligencia propia —, ese trabajo lo hago en Cortex Analytica, la firma que dirijo.

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