Humanismo digital
El humanismo digital es la corriente internacional que reclama situar la dignidad y la autonomía humanas en el centro del diseño tecnológico. Su formulación de referencia, el Manifiesto de Viena, lo resume así: «debemos dar forma a las tecnologías de acuerdo con los valores y las necesidades humanas, en lugar de permitir que las tecnologías den forma a los humanos».
Surgido en 2019 en la Universidad Técnica de Viena y firmado por cientos de académicos de múltiples disciplinas, el movimiento responde a la monopolización de la red, la vigilancia, las cámaras de eco y la erosión de la democracia. No es tecnofobia: es una agenda para que la tecnología sirva a sociedades democráticas e inclusivas.
En la tradición europea, enlaza con el «humanisme numérique» de Milad Doueihi, que defiende que lo digital no es solo una infraestructura técnica sino una nueva cultura, con sus valores y sus formas de vida, que debe pensarse desde el humanismo y no contra él.
Es el marco contemporáneo en el que se inscribe la posición de tecnólogo humanista: no contra la tecnología, sino por una tecnología gobernada por valores explícitos. El humanismo digital aporta la red internacional; el humanismo tecnológico, el criterio operativo que baja de los principios a la decisión.
No aplica.
En diseño de producto y de políticas de datos internas, se traduce en situar de forma explícita la dignidad y la autonomía del usuario como criterio de diseño, no solo como restricción legal mínima que cumplir.
Tratar el humanismo digital como declaración de intenciones sin traducción a decisiones de diseño concretas.
Confundirlo con cumplimiento normativo mínimo, cuando aspira a un estándar más alto que el legal.
Ignorar que el Manifiesto de Viena es un documento de referencia, no una norma vinculante.
- ¿Qué es el humanismo digital?
- ¿Qué es el Manifiesto de Viena?
- ¿En qué se diferencia de simplemente cumplir el RGPD?
