Obsolescencia de criterio
La obsolescencia de criterio es el proceso por el que los marcos de decisión de un directivo o un profesional quedan desfasados respecto al entorno tecnológico en el que opera. No es falta de inteligencia: es falta de actualización estructurada del propio juicio.
A diferencia de la obsolescencia técnica —que afecta a las herramientas—, la obsolescencia de criterio afecta a quien decide sobre ellas. Un profesional puede dominar su oficio y, al mismo tiempo, tener un marco mental que ya no capta cómo la tecnología ha cambiado las reglas de su campo.
En la era pre-singularidad es más peligrosa que la obsolescencia técnica, porque es invisible para quien la padece: quien no sabe qué preguntar no puede evaluar ninguna respuesta, y ni siquiera advierte lo que no ve.
Para el humanismo tecnológico, prevenir la obsolescencia de criterio es una disciplina: revisar de forma deliberada los propios marcos de decisión al ritmo al que cambia el entorno. El criterio no se conquista de una vez; se mantiene o se erosiona.
No aplica.
En formación continua directiva, justifica la actualización periódica y estructurada del propio marco de decisión —no solo de conocimientos técnicos— como parte de las responsabilidades de gobierno, no como opción personal de desarrollo.
Confundir obsolescencia de criterio con falta de inteligencia o de capacidad.
Actualizar conocimientos técnicos sin actualizar los marcos de decisión que los interpretan.
Negar la propia obsolescencia de criterio por orgullo profesional o antigüedad en el cargo.
- ¿Qué es la obsolescencia de criterio?
- ¿En qué se diferencia de la falta de inteligencia?
- ¿Cómo se previene con actualización estructurada?
