Atlas del intervalo · Lámina 074

The South Sea Scheme.


William Hogarth, 1721. La burbuja de los Mares del Sur arruinó a miles de inversores en 1720. Hogarth la dibujó como un tiovivo: todos giran y nadie avanza.

Grabado satírico: londinenses montan en un tiovivo de la especulación mientras el diablo despedaza a la Fortuna y otras figuras castigan a la Honestidad.
William Hogarth, The South Sea Scheme, 1721 · National Gallery of Art, Washington (Rosenwald Collection)
Jesús Ripa
Ficha, historia y lectura deJesús RipaTecnólogo humanista

Historia

La Compañía de los Mares del Sur, fundada en 1711, obtuvo en 1720 autorización para canjear deuda pública por sus acciones. La cotización se disparó en primavera y verano de ese año y se desplomó en otoño, arrastrando a inversores de muy distinta condición. Hogarth, entonces un grabador joven, hizo esta sátira en 1721; según el British Museum y otras fuentes, circuló sobre todo a partir de 1724.

La escena ocurre en la City, identificada por el Guildhall, la cúpula de San Pablo y el Monumento, cuya inscripción se ha cambiado para culpar de la ruina a los Mares del Sur. En el centro, un tiovivo en el que montan una prostituta, un clérigo, un limpiabotas, una anciana y un noble escocés. A la izquierda, el diablo despedaza a la Fortuna mientras clérigos juegan a los dados; a la derecha, el Interés propio y la Villanía castigan al Honor y a la Honradez, y el Comercio duerme.

Desde el intervalo, a la era pre-singularidad

Cómo lo veo en el presente

Hogarth eligió un tiovivo, y la elección es exacta. Todos los que montan giran, se mueven y sienten velocidad. Ninguno avanza. Y el aparato no distingue entre el clérigo y el limpiabotas: sube el que paga.

La transformación vendida sin diagnóstico funciona igual. Se compra movimiento: un proyecto con fases, hitos y un retorno proyectado por quien lo vende. Se mide el gasto, que siempre crece, en lugar del resultado, que nadie definió antes de empezar. Un consejo de administración oye «hemos invertido doscientos mil euros» y lo toma por avance.

En la lámina, el Comercio duerme mientras la rueda gira. Es el detalle más serio de la sátira. La especulación no solo arruina a quien apuesta; deja dormido lo que de verdad produce. Girar no es avanzar, aunque maree igual.

Del pensamiento a la estructura

Aquí pienso en abierto; Cortex ejecuta. Cuando una empresa necesita aplicar este criterio — gobernar la IA que ya usa, decidir con inteligencia propia —, ese trabajo lo hago en Cortex Analytica, la firma que dirijo.

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