Aviñón y su puente.
Georg Brauny Frans Hogenberg, 1575. En 1575 el puente de Aviñón aún cruzaba el Ródano entero. Un puente que no se mantiene acaba a medio río.

Historia
El Civitates orbis terrarum fue el gran atlas de ciudades del siglo XVI. Lo dirigió Georg Braun, clérigo de Colonia, y lo grabó en buena parte Frans Hogenberg. El primer volumen salió en 1572; el segundo, de 1575, incluye esta vista de Aviñón, entonces ciudad de los papas. La copia digitalizada procede de una colección de mapas históricos y está dañada.
El fragmento muestra el Ródano visto desde el sur. A la derecha, la muralla de Aviñón, sus casas y un molino; a la izquierda, Villeneuve, con su torre. Entre ambas orillas, el puente de Saint-Bénézet, construido en el siglo XII, cruza el río sobre una larga serie de arcos. Por el agua bajan algunas barcas. Las crecidas derribaron después varios arcos, y el puente quedó cortado; hoy conserva cuatro.
Cómo lo veo en el presente
En 1575 el puente de Aviñón todavía unía las dos orillas. Las crecidas del Ródano se llevaron los arcos uno a uno, y nadie los repuso. Lo que hoy se visita es un puente que se detiene en mitad del río.
La brecha de criterio funciona de modo parecido. El artículo la define como la línea que separa a las organizaciones que integran la tecnología con juicio de las que la usan de forma superficial o improvisada. El acceso ya está resuelto. Lo que se rompe, arco a arco, es la capacidad de llegar al otro lado: decidir qué resolver, medirlo, sostenerlo.
Un puente no deja de servir de golpe. Pierde un arco con cada crecida que nadie repara. Un puente sin mantener no se hunde un día. Deja de llegar.
Aquí pienso en abierto; Cortex ejecuta. Cuando una empresa necesita aplicar este criterio — gobernar la IA que ya usa, decidir con inteligencia propia —, ese trabajo lo hago en Cortex Analytica, la firma que dirijo.
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