Atlas del intervalo · Lámina 089

La parábola de los ciegos.


Pieter van der Heyden, según Hans Bol, 1561. Si un ciego guía a otro, los dos caen en el hoyo. Hacerlo más deprisa no cambia el destino.

Grabado: una fila de ciegos se guían unos a otros y el primero ya cae al agua.
Pieter van der Heyden, según Hans Bol, La parábola de los ciegos, 1561 · Rijksmuseum, Ámsterdam
Jesús Ripa
Ficha, historia y lectura deJesús RipaTecnólogo humanista

Historia

La parábola procede del Evangelio de Mateo (15, 14): si un ciego guía a otro ciego, los dos caerán en el hoyo. En los Países Bajos del siglo XVI fue tema de estampas y pinturas; Pieter Bruegel el Viejo le dedicó en 1568 la tabla que hoy está en Nápoles. Esta versión es anterior y de otra mano: la dibujó Hans Bol, la grabó Pieter van der Heyden y la editó en Amberes Joos de Bosscher en 1561.

En un paisaje de aldea con iglesia y río, el guía ciego, en vez de cruzar por el puente, se precipita al agua y arrastra en su caída a quienes le siguen. Detrás, otros ciegos avanzan con sus bastones; uno lleva un niño a la espalda. Al pie, tres columnas de versos en francés, latín y neerlandés explican la moraleja: cuando los incapaces aconsejan a los incapaces, el final es la zanja.

Desde el intervalo, a la era pre-singularidad

Cómo lo veo en el presente

La estampa no muestra a un mal guía. Muestra una cadena. El primero cae, pero los demás le siguen porque confían en que alguien delante sabe adónde va. El error del primero se transmite al resto por la propia estructura de la fila.

Automatizar sin criterio produce exactamente esa figura. Un proceso de facturación mal diseñado, una vez automatizado, emite facturas erróneas a toda velocidad. Un sistema entrenado con datos sesgados reproduce el sesgo a miles de casos por segundo. Lo que antes era un error aislado se convierte en sistema, y desmontar un sistema cuesta mucho más que corregir a una persona.

El grabador puso un puente junto a la caída: el camino correcto existía y estaba a la vista. Faltaba alguien que mirara. La velocidad no cambia el destino de la fila. Solo acorta el tiempo que queda para darse cuenta.

Del pensamiento a la estructura

Aquí pienso en abierto; Cortex ejecuta. Cuando una empresa necesita aplicar este criterio — gobernar la IA que ya usa, decidir con inteligencia propia —, ese trabajo lo hago en Cortex Analytica, la firma que dirijo.

La práctica →