Nova Reperta.
Jan van der Straet, Stradanus, inventor, h. 1590. Cada generación tiene sus nuevos inventos. Lo que decide es qué hace con ellos.

Historia
Jan van der Straet, pintor flamenco conocido como Stradanus, trabajó buena parte de su vida en Florencia al servicio de los Médici. Por encargo de la familia florentina Alamanni diseñó una serie de veinte estampas sobre los inventos y descubrimientos que distinguían a su tiempo de la Antigüedad. La publicó en Amberes Philips Galle hacia 1590; este ejemplar es de una edición posterior de su hijo Theodoor, y el grabado se atribuye con dudas a Jan Collaert II.
La portada reúne el programa entero. Arriba, el título en una cartela. A la izquierda, una mujer desnuda señala un medallón con el mapa de América; a la derecha, un anciano visto de espaldas acompaña otro con la brújula. Ambos sostienen una serpiente que se muerde la cola. Debajo, una imprenta con pliegos tendidos. En primer plano, un reloj mecánico, un cañón y un árbol con gusanos de seda.
Cómo lo veo en el presente
La portada de Stradanus es un inventario de cambios que nadie había pedido y que todos tuvieron que gobernar. La imprenta alteró quién podía leer y publicar; la pólvora cambió la guerra; la brújula y América movieron el centro del comercio. Ninguno de esos inventos traía instrucciones sobre qué hacer con él.
Las dos figuras sostienen la misma serpiente que se muerde la cola, imagen clásica del tiempo que vuelve sobre sí. Cada generación tiene sus nuevos inventos y cree que los suyos son definitivos. Lo que distingue a unas de otras no es la novedad del artefacto, sino lo que deciden hacer con él.
Para un directivo, la IA generativa es su Nova Reperta. La tentación es mirarla como un catálogo de maravillas. La tarea es otra: decidir qué problema resuelve, qué riesgo introduce y quién responde de ello. Los inventos se suceden. Su gobierno no se puede delegar.
Aquí pienso en abierto; Cortex ejecuta. Cuando una empresa necesita aplicar este criterio — gobernar la IA que ya usa, decidir con inteligencia propia —, ese trabajo lo hago en Cortex Analytica, la firma que dirijo.
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