Atlas del intervalo · Lámina 034

Mercurio ordena a Calipso que deje partir a Ulises.


John Flaxman, 1793 (composiciones); h. 1835 (grabado de Réveil). Siete años en una isla perfecta: hizo falta una orden de los dioses para que el confort soltara a Ulises.

Dibujo de línea: Hermes, con el caduceo, transmite a Calipso la orden de Zeus de dejar marchar a Ulises.
John Flaxman, Mercurio ordena a Calipso que deje partir a Ulises, 1793 (composiciones); h. 1835 (grabado de Réveil)
Jesús Ripa
Ficha, historia y lectura deJesús RipaTecnólogo humanista

Historia

En la versión francesa de Réveil, el pie de esta composición de Flaxman cuenta toda la historia: Mercurio, enviado por Júpiter, ordena a Calipso que deje marchar a Ulises, a quien retiene desde hace siete años en su isla. Corresponde al libro V del poema, cuando por fin se ejecuta lo que los dioses habían acordado en asamblea.

Hermes entra por la izquierda, con el sombrero y las sandalias aladas, el manto agitado por el viaje y el caduceo en la mano. Calipso lo recibe de pie, con un gesto contenido y la mano en el hombro. A su alrededor, una mesa con patas de león y una silla con pequeñas figuras indican un interior. Ulises no aparece: en el poema está en la orilla, mirando el mar, lejos de la conversación que decide su salida.

Desde el intervalo, a la era pre-singularidad

Cómo lo veo en el presente

Calipso no retiene a Ulises con cadenas. Le ofrece la inmortalidad y una juventud sin fin en una isla donde no falta nada. Y él, cada día, se sienta en la orilla a llorar mirando el mar. Hizo falta una orden de arriba para que el confort lo soltara.

El artículo ve en Ogigia la forma más sofisticada de captura: la abundancia que no se posee. Una renta recibida, un entretenimiento perfecto, un futuro sin escasez prometido por quienes controlan la infraestructura que lo hace posible. La isla no tiene muros; tampoco tiene barcos.

Ulises rechaza la oferta sabiendo que Penélope es mortal y menos bella que la diosa. Prefiere una vida con final. Lo que defiende no es la incomodidad, sino el deseo, que solo sobrevive mientras queda algo por hacer.

Del pensamiento a la estructura

Aquí pienso en abierto; Cortex ejecuta. Cuando una empresa necesita aplicar este criterio — gobernar la IA que ya usa, decidir con inteligencia propia —, ese trabajo lo hago en Cortex Analytica, la firma que dirijo.

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